Casa de Sevilla, 30 años echando raíces andaluzas

Texto publicado originalmente en Sant Boi Diari

La Casa de Sevilla de Sant Boi cumple 30 años. La entidad que persiste en la difusión del folklore y la tradición de Andalucía atraviesa un buen momento. Un grupo de jóvenes involucrados le augura mucho futuro.

Detall de l'exposició del 30 aniversari // Jose Polo
Detall de l’exposició del 30 aniversari // Jose Polo

“Las entidades andaluzas nacieron de la nostalgia de nuestra tierra pero ahora ya hacemos cultura popular de Sant Boi”, describe María José Jordán, presidenta de la Casa de Sevilla. “Luchamos por no perder nuestros orígenes y además los mostramos al resto de la ciudad”, añade, definiendo la función de una entidad que colabora activamente con otras asociaciones del municipio y que a día de hoy tiene 170 socios.

La Casa de Sevilla como tal acaba de cumplir 30 años pero sus orígenes se remontan a 1972, en la antigua Peña Cultural Recreativa Pepe Núñez, el Loreño. “Decidimos cambiar el nombre a la entidad porqué El Loreño no nos daba todo el apoyo que necesitábamos”, rememora Pedro Morillas, que fue uno de los miembros de la junta directiva fundadora y después llegó a ser presidente de la misma. La dejadez del popular cantante propició el cambio de nombre de la entidad. La primera idea fue llamarse “Casa de Andalucía” pero no salió bien porque ya existía una entidad llamada así y no se cedieron los derechos estatutarios, según recuerda Morillas. Así que optaron por llamarse “Casa de Sevilla” prácticamente de rebote ya que desde su orígen tenía la intención de congregar a todos los andaluces, no únicamente a los sevillanos.

Una de les actuacions de la Casa de Sevilla // Itziar Tejedo
Una de les actuacions de la Casa de Sevilla // Itziar Tejedo

Recuerdos, emblemas y escudos de las ocho provincias de Andalucía decoran su sede situada en el número 14 de la calle Riera Gasulla. Después de mucho esfuerzo, han conseguido tener el local en propiedad, cosa que les proporciona “una cierta estabilidad económica”, reconoce la presidenta. El local, dotado de un gran carácter y siempre lleno de vida hasta ya entrada la noche, es clave en el día a día, pero ya lo fue anteriormente en la consolidación de la entidad. “Lo del 85 sólo fue el nombre, cuando la Casa de Sevilla comenzó a cambiar de verdad fue con el nuevo local”, opina Morillas. Un alquiler con opción a compra al cabo de dos años en el 87 lo facilitó. “La gente comenzó a sentirse suyo el local y cada vez había más actividades”, añade nostálgico. Fue a partir de entonces cuando la entidad empezó a crecer.

Vida andaluza

Jordán y Morillas en la Casa de Sevilla // Jose Polo
Jordán y Morillas en la Casa de Sevilla // Jose Polo

“La Casa de Sevilla son las personas que le dan vida”, señala Jordán, orgullosa de la actividad diaria del local. Tan sólo entrar, ya en el bar de la zona inferior, se respira ambiente andaluz. Una vez en el interior uno se puede encontrar multitud de actividades relacionadas con el folklore y la tradición de aquella tierra, que pervivirán en Sant Boi mientras ella exista. Desde clases de baile, cante, guitarra o cajón hasta talleres de manualidades y reuniones gastronómicas. Todo, y que no falte, con salero y acento. La Cruz de Mayo es uno de los elementos más destacados y la santboiana es la asociación pionera en Catalunya en su celebración. “Todo el mundo nos conoce por la Cruz de Mayo”, destaca la presidenta sobre un acto que consiste en engalanar una cruz y celebrar una misa rociera al aire libre. El evento reúne a numerosos miembros de la comunidad andaluza de diferentes lugares de la geografía catalana y se convierte en un punto de reunión y diversión marcado especialmente en la agenda. También se vuelcan para la feria de la Purísima. En el recuerdo queda la muestra de danza del Baix Llobregat que han dejado de organizar recientemente. “Esperamos volver a organizarla pronto”, matiza Jordán esperanzada.

Celebración por todo lo alto

Con ilusión y esmero, así prepara el colectivo la celebración del 30 aniversario, que comenzó con un fin de semana entre socios en Lloret de Mar. Una exposición ha recogido innumerables recuerdos tocando la fibra sensible de los más nostálgicos del lugar y abarrotando el local, donde no cabía ni un alfiler el día de su inauguración. Además, tienen pensado organizar diferentes conferencias. Ya lo han hecho alrededor de la figura de la bailaora Carmen Amaya y organizarán otra dedicada a los ocho palos del flamenco. También preparan algo especial para el Día de la Mujer Trabajadora y el Día de Andalucía, el próximo 28 de febrero. El año del aniversario tienen en mente cerrarlo con un gran colofón: un viaje a Sevilla. Eso sí, Jordán se muestra prudente y deja claro que “aún se está estudiando”, pendiente de las cuestiones económicas que permitan hacerlo posible.

Juventud, divino tesoro

La Cruz de Mayo en los 80 // Casa de Sevilla
La Cruz de Mayo en los 80 // Casa de Sevilla

Quizás alguien puede pensar que en la Casa de Sevilla únicamente se pueden encontrar personas de una edad avanzada con ganas de recordar su pasado en Andalucía. Sin embargo, en este caso se rompen los tópicos. Un buen puñado de gente joven nacida en Catalunya participa de las actividades que se organizan y, lo que es más importante, se involucran en su organización.

“Tenemos un equipo en la junta que lo está haciendo muy bien”, indica Morillas, que actualmente es el socio más antiguo del lugar. “Maria José tiene gente joven que le acompaña”, explica la voz de la experiencia. “Es algo esperanzador”, sentencia. La clave del porvenir de la entidad será la capacidad que tengan las nuevas generaciones de dar continuidad al trabajo ya hecho. “Son jóvenes santboianos de tercera generación que han apostado por esta asociación”, describe la presidenta, quien conoce de primera mano el “sobresfuerzo” que supone encargarse del día a día de un proyecto de estas características. “Esperemos que ellos se hagan cargo del futuro de la Casa de Sevilla”, asegura, ilusionada, Jordán. Un ejemplo es David García, quien acerca semanalmente toda la actualidad de la asociación a través del programa de radio Raíces, que se emite cada sábado a las 13 horas en Ràdio Sant Boi. Así, hay futuro.

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